ISAÍAS 29:13-14
“13 Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado; 14 por tanto, he aquí que nuevamente excitare yo la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos.”
Cuando DIOS me dio esta palabra entendí que aun cuando estábamos en la iglesia, en las reuniones, muchas veces sólo asistíamos más por hábito, que otra cosa, tal vez porque te sentías bien estando en ese lugar, pero no porque tuvieras un verdadero deseo en tu corazón de buscar una palabra de parte de DIOS, ya que estando ahí solo te preocupabas de que llegaran tus discípulos o de servir o estar pendiente de lo que te dijera tu líder o pastor o por las preocupaciones del mundo, pero no te preocupabas por adorarlo, por recibir ese mensaje para tu vida ya que lo volviste un hábito, una costumbre que tal vez inculcaron en ti.
Pero hoy DIOS te dice:
Oíd, los que estáis lejos, lo que he hecho; y vosotros los que estáis cerca, conoced mi poder (Isaías 33:13)
La única manera en la que podemos hacer esto es edificando en nuestra vida, en nuestro corazón ese altar donde lo primero siempre sea El señor, la única forma de lograr esto es edificando día a día una relación íntima con DIOS, donde puedas buscarlo y dejar que Él pueda hablar a tu corazón.
Cuando empecé mi vida cristiana no era muy amigo de compartir con muchas personas no me sentía cómodo, asistía a las reuniones, me gustaba hacerme en la parte de atrás solo, ya que no me sentía cómodo con los demás, pero fue ese deseo de buscar de DIOS que me llevó edificar en lo secreto ese altar en mi corazón donde le entregué todo a ÉL y donde el me llevo gracias a eso a valorar cada enseñanza que Él me daba, tanto en lo secreto, como en las reuniones de la iglesia y cada vez quería más y gracias a eso Él logró cambiar mi forma de pensar y me enseñó el propósito que tenía para mí.
Examina en tu corazón en este momento, y date cuenta, qué tan bien está tu relación con DIOS, mira en qué estado tienes el altar de tu corazón, sigue siendo el Señor el que ocupa ese primer lugar, si no es, debes volver y reparar tu comunión con Él para que ese altar sea restaurado y donde quiera que vayas siempre puedas llevar la presencia de DIOS contigo, y recuerda que sobre todas los cosas debes guardar tu corazón ya que DIOS no ve tu apariencia si no tu corazón.
-JORGE LUIS PÁEZ
Me gustó mucho la frase Dios no ve l las apariencias sino el corazón y eso es definitivamente lo importante de nada sirve las apariencias si realmente al único que debemos rendir cuentas siempre será a nuestro Señor Jesús por lo mismo debemos guardarlo,cuidarlo,fortalecerlo,avivarlo día a día en una profunda adoración y así todo lo haremos como para el Señor.
ResponderEliminarMil bendiciones
Es tiempo de rendirnos en el altar de amor de Dios ! Y confiarle nuestra vida y futuro! Rossemarie Rizzo
ResponderEliminarEn el lugar secrete es donde verdaderamente nos formamos y entregamos el corazón a Dios. Un abrazo jorgito
ResponderEliminarAsí debe ser, que nuestro corazón se convierta en el altar permanente de Dios, buen mensaje. Gracias Jorge Luis.
ResponderEliminarEs bueno analizar constantemente el estado de nuestro corazón. Me identifico contigo ya que en una temporada de mi vida buscaba llenar mi corazón de muchas cosas, pero mi vida recibió sentido al ser mi corazón lleno de la presencia de Dios.
ResponderEliminarGracias.